Hellé Nice: La reina del Bugatti

Hellé Nice: La reina del Bugatti

63
2
Compartir
Hellé Nice

Biografía de Hellé Nice

Entre 1929 y 1936 una figura de mujer destacó en los Grands Prix y rallies automovilísticos de Europa y América. Hellé Nice era la más profesional y competitiva del reducido grupo femenino presente en los precarios circuitos de la época, donde la muerte solía ser una más de las participantes. Su pasado como bailarina de music hall en París le proporcionó el aplomo de una estrella y un brillo que se adueñaba de las cámaras, pero su aspecto sofisticado encubría una feroz voluntad y un ansia indomable de vencer. Al volante de máquinas míticas -Bugatti, Hispano-Suiza, Miller, Alfa Romeo-, compitió junto a hombres, con pericia, fuerza y buenas dosis de valor. La historia de Hellé Nice es la de una mujer independiente y moderna, avanzada a su época.

Orígenes de Hellé Nice

Hellé Nice: La reina del Bugatti
Nació el 15 de Diciembre de 1900, en Anay-sous-Aneau, Francia. A los 16 años se trasladó a París donde comenzó su carrera de bailarina y empezó a utilizar el nombre artístico de Hellé Nice (en realidad se llamaba Mariette Hélène Delangle). Tuvo mucho éxito en toda Europa tanto como modelo como bailarina, lo que le ayudo a ganar una gran fortuna y llevar una vida lujosa. Además se convirtió en una celebridad de la alta sociedad y mantuvo idilios con algunos hombres famosos de la época. No llegó a casarse ya que mantuvo una vida independiente y libre, ajena a los modelos de comportamiento femenino de la época.

Carrera deportiva de Hellé Nice

En ese momento, la región de París era uno de los principales centros de la industria automovilística francesa y había numerosas competiciones para los entusiastas del automóvil. A Hellé le entusiasmaba la emoción de conducir coches rápidos y así le encantó la idea de actuar en el evento de carreras en la feria anual organizada por compañeros del mundo del espectáculo en París. Hellé también era un ávido esquiador, pero un accidente en las pistas dañó su rodilla y terminó con su carrera de baile. Quizás inspirada por Charlotte Versigny que había competido en un Talbot en 1927 en el Gran Premio de La Baule, Hellé decidió probar suerte en las carreras de autos profesional. En 1929, conduciendo un Omega-Seis, ganó una Gran Premio femenino en el Autódromo de Montlhéry y estableció un nuevo récord mundial de velocidad femenino. Aprovechando su fama, al año siguiente realizó una gira por los Estados Unidos participando en carreras de coches de fabricación estadounidense.
Hellé Nice
Ettore Bugatti y Hellé Nice
Con Philippe de Rothschild compartió cama y el amor por la carreras durante un tiempo. Rothschild había estado compitiendo con Bugatti y le presentó a Ettore Bugatti. El propietario de la compañía de autos pensó que Hellé sería la persona ideal para añadir a los conductores de sexo masculino de su línea de vehículos de competición. Después de haber sido muy franca en su deseo de competir con los hombres, logró su objetivo y en 1931 condujo un Bugatti Type 35C en los cinco principales grandes premios en Francia. Cuidaba su imagen dentro y fuera de las pistas, Hellé era fácilmente reconocible en su brillante coche azul de carreras. Ella amaba cada minuto de su vida y explotaba su feminidad, pero a la vez se comportaba como competidor valiente contra sus adversarios masculinos. Aunque no ganó una carrera de Gran Premio, fue un competidor legítimo, y con frecuencia terminó por delante de algunos de los mejores conductores de sexo masculino.
En los siguientes años, como la única mujer en el circuito de Grandes Premios, Hellé siguió corriendo en Bugatti y Alfa Romeo contra los mejores pilotos de la época como Tazio Nuvolari, Robert Benoist, Rudolf Caracciola, Chiron Louis, Bernd Rosemeyer, Luigi Fagioli, y Jean-Pierre Wimille, entre otros. Al igual que la mayoría de los pilotos de carrera, compitió no sólo en carreras de Grand Prix sino también hillclimbs y rallies por toda Europa, incluyendo el famoso Rally de Monte Carlo.
Hellé Nice
Hellé en su Alfa Romeo Monza 8C
Pero esta mujer, no  sabía que se enfrentaría al accidente más  terrible de su carrera deportiva. Accidente que la alejó de las pistas  varios meses y que le afecto bastante psicológicamente.   El GP de Sao Paulo de 1936 seria el lugar donde tan terrible hecho acontecería. Hellé Nice iba segunda tratando de cazar a Manuel Teiffé el campeón brasileño y uno de los estandartes de Brasil en ese entonces. Pero cuando llevaba a su Alfa a unos 160 Km/h Hellé Nice   repentinamente perdió el control de su Alfa y dió un vuelco hacia la tribuna.
Hellé Nice
Coche de Hellé Nice trás el accidente
Aquella tribuna estaba atestada de gente que  había ido a ver a estos intrépidos pilotos llevar sus autos al límite, y así como era común la muerte de pilotos en aquel entonces, también lo era la de los espectadores. El accidente terminó con la vida de cuatro espectadores y casi con la  de la piloto francesa, que salió disparada del asiento  de su alfa cuando  Hellé Nice se aproximaba  al suelo un soldado milagrosamente se atravesó en su camino.   Aquel hombre  absorbió la fuerza del impacto y salvo la vida de la francesa, pero a  cambio perdió trágicamente la suya.  Aunque ella misma pensaba que había muerto en el accidente, tras quedar inconsciente. Fue llevada al hospital, allí permaneció dos meses recuperándose de  tan fuerte accidente  en el que casi muere. Pero más allá de las lesiones y secuelas físicas que pudieran quedar trás el accidente, fue el trauma del accidente el que fue imposible de borrar de la mente de esta particular mujer. En 1937 Hellé intenta volver a las competiciones en Europa, con la intención de  participar en la legendaria Mille Migllia, y en el prestigioso Gran Premio de Tripoli. Pero Hellé Nice no pudo conseguir el apoyo  para participar en estas competencias, que ofrecían unos importantes premios en efectivo.
Sin poder participar en estas dos prestigiosas carreras, Hellé Nice vio una posibilidad en las pruebas  de resistencia de Yacco. En donde  al volante con otras cuatro pilotos durante diez días y sus noches, logró un record de resistencia sin igual hasta nuestros días.  Hellé Nice seguió corriendo en Rallys, pero en 1939 la muerte de Jean Bugatti afectó profundamente a la francesa, un mes después las competencias se detuvieron debido la guerra.  Hellé se traslasdó en 1943 a una casa en la rivera francesa para refugiarse de la guerra.   1949 marcó el infortunio en la vida de Hellé, que se disponía a rehacer su carrera como piloto en la primera edición del rally de Montecarlo después de la Guerra. En aquel rally estaba una de las leyendas de los Grandes premios Louis Chiron.  Uno de los estandartes de Francia en las competiciones automovilísticas . Mientras se celebraba un reunión por el regreso de la mítica y prestigiosa prueba, el prestigioso piloto francés pidió la atención del público y se dirigió a ellos para decir las palabras que destruirían a la piloto francesa.  Louis Chiron acusaba públicamente a la francesa, de ser una agente de la temida Gestapo durante la guerra.  Esa acusación fue suficiente para que la vida de Hellé Nice diera un triste giro. Sus patrocinadores, sus supuestos amigos, y toda aquella gente en la que ella confiaba le  dio la espalda y la abandonó a su suerte. En un instante su prestigio, su fortuna y su vida se fueron al traste,  y se encontró sola y lejos  del mundo de glamur y éxito que la rodeaba y al que estaba acostumbrada. Ahora Hellé Nice se enfrentaba a la miseria y al olvido, debiendo vivir de la caridad de una institución para artistas que al igual que ella cayeron en desgracia.
La famosa Hellé Nice que el mundo conoció en aquellos tiempos de éxito y gloria, murió y renació en una mujer humilde que cambio su nombre y se acostumbraba a una vida de pobreza y de olvido. Un primero de octubre de 1984  y a sus 83 años Hellé Nice murió en un maltrecho departamento en Niza. Hellé Nice murió en el olvido, después de haber tenido una vida de digno reconocimiento y haber sido una mujer revolucionaria para su época.
Compartir
Artículo anteriorCoches en The Italian Job (1969)
Artículo siguienteEl regreso del turbo a la F1
Copywriter y Community Manager - paulapmartin.com Hacer de tus debilidades, oportunidades y de tus fracasos, fuentes de conocimiento y progreso, creo que son garantía de éxito si además no te olvidas del sentido del humor cada día.

2 Comentarios

  1. Es cierto que no hemos hecho un seguimiento de la F1 hasta ahora, esperamos mejorar contenidos Noelia y Gennaro. Pero ¿qué os ha parecido esta entrada? Para comentarios generales podéis usar las redes sociales @cincovalvulas (en twitter) y Cincovalvulas (en Facebook) y allí podéis participar libremente, comentar, sugerir… Un saludo

Dejar una respuesta